Y aquí estamos,
aprendiendo que la armonía en las relaciones
no debiera estar sujeta al puro consentimiento.
Esa tendencia humanamente imposible
de complacer a todo el mundo.
Si a veces lo más difícil es plantarse
en aquello que es apenas derecho natural
de permanecer en nuestro sitio
sin molestar ni ser invadido.
Aquí estamos, digo,
acallando el sentimiento de culpa
que pretende aplacar mi rebeldía.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Ya no quiero leer entre líneas.
Que me hables hipotéticamente
abre un margen de error
que ya no estoy dispuesta a aceptar.
"Ya", aunque el "ya" elidido
no te corresponda y estés
irracionalmente unido al otro.
La duda tiene eso de imperecedero.
Una vez sembrada, renace como yuyo.
Nunca más seré en la sombra.
Es prácticamente una decepción,
si no fuera por la lectura entre líneas
y el maldito margen de error.
Los límites no se ajustan al ocultamiento.
Nadie tiene poder sobre mi vida
conociendo o no sus pormenores.
No hay que ser una eminencia
para vislumbrar lo que beneficiaría
ese ser en la sombra.
La intriga hecha raíces con una rapidez
alarmante y se extiende gramínea.
Imposible construir sobre la desconfianza.
Entonces el margen de error
el leer entre líneas
interpretar sobre un esquema erróneo
o al menos confuso.
Ninguna certeza de que exista nada
de lo que creo leer entre líneas.
Ni siquiera tu interés en mí.
Que me hables hipotéticamente
abre un margen de error
que ya no estoy dispuesta a aceptar.
"Ya", aunque el "ya" elidido
no te corresponda y estés
irracionalmente unido al otro.
La duda tiene eso de imperecedero.
Una vez sembrada, renace como yuyo.
Nunca más seré en la sombra.
Es prácticamente una decepción,
si no fuera por la lectura entre líneas
y el maldito margen de error.
Los límites no se ajustan al ocultamiento.
Nadie tiene poder sobre mi vida
conociendo o no sus pormenores.
No hay que ser una eminencia
para vislumbrar lo que beneficiaría
ese ser en la sombra.
La intriga hecha raíces con una rapidez
alarmante y se extiende gramínea.
Imposible construir sobre la desconfianza.
Entonces el margen de error
el leer entre líneas
interpretar sobre un esquema erróneo
o al menos confuso.
Ninguna certeza de que exista nada
de lo que creo leer entre líneas.
Ni siquiera tu interés en mí.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Límites
Este diciembre contagia lo que trae de rotundo.
La reflexión trepa las escamas del ciclo que muerde su cola
y susurra transformaciones esenciales para el nuevo ser.
No sólo reconocer los propios límites, sino
correrlos más allá de donde la tolerancia duele.
La reflexión trepa las escamas del ciclo que muerde su cola
y susurra transformaciones esenciales para el nuevo ser.
No sólo reconocer los propios límites, sino
correrlos más allá de donde la tolerancia duele.
viernes, 8 de noviembre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
Sueño. Brujas y todos los santos.
Digno de mí en mis mejores momentos. Avanzo por un pasillo para enfrentar un espejo, "la imagen en el espejo": demasiado arquetípica e importada (zapatos en punta, escoba, sombrero con hebilla... vestido negro). Me miro, pero mi rostro transmite más tristeza que horror y entonces me digo que no es cierto que sangre ácido como todos piensan... Más bien, podredumbre. Carne podrida, eso es.
Y entonces el mundo onírico convulsiona en otra imagen, ahora más santa o fantasmal o vampírica... Vestido blanco y cabellos ondeados, etéricos, sigue el avance por el pasillo en un sentimiento contradictorio porque volar no puede ser solamente esa carencia de peso que tiene al techo como límite y el móvil de una brisa casual.
Y entonces el mundo onírico convulsiona en otra imagen, ahora más santa o fantasmal o vampírica... Vestido blanco y cabellos ondeados, etéricos, sigue el avance por el pasillo en un sentimiento contradictorio porque volar no puede ser solamente esa carencia de peso que tiene al techo como límite y el móvil de una brisa casual.
sábado, 19 de octubre de 2013
Penumbralgia
No me importa qué diga la luna.
Desde el avistaje que está indescifrable, irónica...
penúmbrica.
Ya elegí la negativa y la ausencia y el nunca más.
La paz es un bien demasiado difícil de conseguir
como para sacrificarla al mejor postor.
No, no creo que existas (era lo que ayer pensaba, al menos).
Apenas esa sombra de la Tierra que eclipsa la luna.
Y entonces hoy, ninguna disculpa, ningún encuentro inesperado
(las dos caras de una moneda: Eros y Tánatos).
No me importa qué diga,
construyo mi propio destino.
Desde el avistaje que está indescifrable, irónica...
penúmbrica.
Ya elegí la negativa y la ausencia y el nunca más.
La paz es un bien demasiado difícil de conseguir
como para sacrificarla al mejor postor.
No, no creo que existas (era lo que ayer pensaba, al menos).
Apenas esa sombra de la Tierra que eclipsa la luna.
Y entonces hoy, ninguna disculpa, ningún encuentro inesperado
(las dos caras de una moneda: Eros y Tánatos).
No me importa qué diga,
construyo mi propio destino.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)