domingo, 6 de abril de 2014

Reflexiones domingueras

Lluvia y domingo no deberían juntarse,
¿acaso no tiene ya suficiente eso de gris?
Dificulta el manejo del desencanto.
Sin embargo, despliego el mantel verde
para tornarlo en sentimiento productivo
y construyo con los fragmentos de mosaicos
mi próxima ilusión a colores y formas y mar.
Ya dicho, la superstición mía o maldición
de admitir amor, acarreando el fracaso.
Debería considerar brindar un servicio público:
"rento interés romántico por tiempo indeterminado,
infalible para que encuentres tu media naranja".
Donde pongo el ojo, otra consigue pareja.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Alcanzar el centro
es suspenderse en el ojo de la tormenta…
Remolinos de impresiones otras, ilusiones de realidad.
Quietud y movimiento.
Discernir sobre los ciclos sin conmover el uno,
el punto donde confluye la diversidad aparente.
Ser fémina águila felina,
planeando las corrientes cálidas-frías que a veces llevan arriba-abajo
meneando las siluetas profundas de luz y sombra,
los umbrales y abismos de una memoria más allá del tiempo,
de una consciencia más allá de cualquier existencia.
Permanecer en el centro

es el verdadero desafío espiritual.

viernes, 21 de marzo de 2014

El apego tiene forma de gato
por tres.
Fin inicio de marzo-abril
por tres.
La que nunca se pintó a sí misma y mucho menos traía la paz,
como el destino de su nombre indicaba. Su espejo memorable,
idéntica forma de diverso contenido y alma duende. Y la ahora
selene menguada blanquinegra... Terroncito de azúcar, sabía.

Otoño los puso a volar para enseñar el desapego.
Ángeles felinos arañando el firmamento.

jueves, 6 de marzo de 2014

No hay caso, no puedo escribirte... El caos siempre es más fructífero: una noche negra que estalla en frutos. ¿Qué será más allá de ese sentimiento calmo que desconocía? La evidente superstición de que admitirlo signifique la muerte de toda posibilidad.

miércoles, 8 de enero de 2014

jueves, 19 de diciembre de 2013

Nostalgias festivas

Últimamente, el signo de estas fechas es la soledad.
Tampoco que se extrañe la ausencia de compañías aparentes,
ese sentirse solo en medio de una concurrencia familiarmente extraña.
Mucho brindis con la nada, con sonrisa mascarada.
Un aprendizaje debe haber detrás de todo esto.
Preferible la sola soledad que la compañía falsa.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Depuraciones

Y aquí estamos,
aprendiendo que la armonía en las relaciones
no debiera estar sujeta al puro consentimiento.
Esa tendencia humanamente imposible
de complacer a todo el mundo.
Si a veces lo más difícil es plantarse
en aquello que es apenas derecho natural
de permanecer en nuestro sitio
sin molestar ni ser invadido.
Aquí estamos, digo,
acallando el sentimiento de culpa
que pretende aplacar mi rebeldía.